Salvador Freixedo

OUIJA

Aunque lo anuncien en televisióncomo regalo para tu hijo o hija,no se te ocurra darles una ouijapues puede ser para ellos perdición. Parece una inocente diversión,pero es también una sutil rendijapor la que se colará de forma fijaalgún espíritu en la habitación. La ouija ha acarreado maldicionespara los que de ella estaban pendientes,y ha causado […]