Salvador Freixedo

NOS HABLARON DE UN DIOS SIEMPRE ENFADADO

Nos hablaron de un Dios siempre enfadado
y con castigos después de la vida,
a pesar de que esta es ya muy sufrida.
En cualquier cosa Dios veía pecado.

El disfrutar estaba castigado,
la felicidad estaba prohibida,
y del infierno no tenían salida
los pobres que se hubiesen condenado.

¡Cuánto fanatismo y cuantos dislates!
¿Quién habrá sido el doctor sapientísimo
que se atrevió a calumniar al Altísimo

atribuyéndole tantos disparates?
Menos mal que Él tiene tremendo aguante
ante tanta teología delirante.

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LO DE SOR AYA TERMINÓ EN SOR PRESA

Lo de sor Aya terminó en sor presa:le prendieron sus muchas ambicionesy le sorprendieron las eleccionesde las que, por cierto, no salió ilesa. Ella ya