Salvador Freixedo

El ser cajera de un supermercado
les gusta más que besar a un bebé.
El instinto materno se les fue
y ahora tendrán que purgar su pecado.

Ahora informan a cómo está el pescado,
y que ha subido el precio del café,
y tendrán que estar ocho horas de pie
aguantando a mucho cliente pesado.

En el hogar tenían libertad
para moverse por la casa o salir;
ahora no les permiten rebullir

y les prohíben la movilidad.
Y en su casa, al llegar, nadie dirá:
Te quiero mamita. Hola mamá.

Más sonetos de Salvador Freixedo

SE ESTÁN SUICIDANDO LOS EUROPEOS

Se están suicidando los europeos,sus mujeres ya no quieren parir,porque aborrecen y quieren huirde embarazos y de pañales feos. Ahora sus principales deseosson el estar

LOS 70 MUERTOS DEL CAMIÓN

Los setenta muertos del camión,los doscientos ahogados en el mar,y los sirios huyendo de su hogar,llenan el alma de consternación. En Irak cada día una

DINERO, SEXO, PORNO, COCAÍNA

Dinero, sexo, porno y cocaína,los cuatro dioses de esta sociedad,que nos llevan a gran velocidadal desorden, al caos y a la ruina. Los medios los