Salvador Freixedo

Soñaba con su pequeño abortado;
en el fondo de su alma le dolía,
se despertaba en la noche y lo oía,
y lo veía todo destrozado.

Ella se arrepentía de su pecado,
y al ver a otros pequeños sufría,
porque se imaginaba cómo sería
su niñito que ella había matado.

Ahora disimula su gran tristeza
y a su hondo malestar se sobrepone;
llora mucho en la iglesia mientras reza

y le pide a su hijo que la perdone.
La llaga del aborto es una herida
que a muchas les dura toda la vida.

Más sonetos de Salvador Freixedo

DEPRISA NOS ESTAMOS SUICIDANDO

Deprisa nos estamos suicidando,nuestras mujeres ya no están pariendo,nuestros políticos nos siguen mintiendo,y nuestros bancos nos siguen robando. Nuestros jóvenes se siguen marchando,la violencia sigue

NUESTRA ECONOMÍA

Nuestra economía por lo que veo,tiene dos muy diferentes niveles:el superior, donde comen pastelesy el de los que buscan algún empleo. Existe un mundo financiero

EL LADRÓN PUJOL NO ESTÁ PRESO

El ladrón Jordi Pujol no está preso.¿Dónde demonios está la justiciasi este sórdido modelo de avariciaestá socialmente del todo ileso? Prenderlo, conlleva todo un procesoque